mie 21a. Ordinario año Par (Id=576)

 

Primera Lectura

El que no quiera trabajar, que no coma

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses
3, 6-10.16-18

Hermanos: En nombre de Jesucristo, el Señor, les mandamos que se aparten de todo aquel que viva ociosamente y no se porte según la enseñanza que de nosotros recibió. Conocen perfectamente el ejemplo que les hemos dado, porque no hemos vivido ociosamente entre ustedes, ni hemos comido de balde el pan de otros; al contrario, hemos trabajado con esfuerzo y fatiga día y noche para no ser una carga a ninguno de ustedes. ¡Y no por no tener derecho a eso! Pero quisimos darles ejemplo para que nos imitaran. Porque cuando estábamos con ustedes les dábamos esta norma: El que no quiera trabajar, que no coma.
Que el Señor de la paz les conceda la paz siempre y en todas sus formas. El Señor esté con todos ustedes. El saludo es de mi puño y letra. Así firmo yo, Pablo, en todas mis cartas; esta es mi letra. La gracia de nuestro Señor Jesucristo este con todos ustedes.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 127, 1-2.4-5

Dichosos los que respetan al Señor.
Beáti omnes qui timent Dóminum

Dichoso el que respeta al Señor y sigue sus caminos. Comerás del trabajo de tus manos, serás afortunado y feliz.
Dichosos los que respetan al Señor.
Beáti omnes qui timent Dóminum

Así será bendecido el hombre que respeta al Señor: Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida.
Dichosos los que respetan al Señor.
Beáti omnes qui timent Dóminum

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
En aquél que cumple la palabra de Cristo, el amor de Dios ha llegado a su plenitud.
Qui servat verbum Christi, vere in hoc cáritas Dei perfécta est
Aleluya.

Evangelio

Son hijos de los asesinos de los profetas

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
23, 27-32

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a los escribas y los fariseos:
"¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que parecen sepulcros blanqueados; por fuera su apariencia es hermosa, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre! Lo mismo pasa con ustedes: por fuera parecen justos ante los hombres, pero por dentro están llenos de hipocresía y de perversidad.
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que edifican sepulcros a los profetas y adornan los mausoleos de los justos! Dicen: "Si hubiéramos vivido en tiempos de nuestros antepasados, no habríamos colaborado en la muerte de los profetas". Con lo cual confirman que son hijos de quienes mataron a los profetas. ¡Completen, pues, lo que sus antepasados comenzaron!"
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]